
El paciente se expone a una cabina abierta o cerrada compuesta por una serie de lámparas que emiten una luz con una longitud de onda de 311-313 nm (dentro del rango ultravioleta B de la luz solar)
A diferencia del método PUVA, el UVB no requiere de la ingesta de drogas fotosensibilizantes para actuar, se realiza mediante la exposición directa a la luz emitida por las lámparas, y puede indicarse en niños, embarazadas, período de lactancia, pacientes con antecedentes oftalmológicos, insuficiencia hepática o renal severas e intolerancia a psoralenos.